Gracias a todo/as los que compartieron este grato momento.


Equipo de Trabajo integrado por Roxana Adonaylo, Yuyo Pereyra, Jorge Mónaco, Karlo Sosa y Daniel Tubío
La cámara oscura y la fotografía estenopeica:
Un breve recorrido histórico

(Fig. 1) Gemma Frisius: Observando un eclipse de sol, 24 de enero de 1544.
Aparentemente el primer dibujo publicado de una cámara oscura en:
De Radio Astronomica et Geometrico, 1545.
El momento de la apertura (foto Nadia Strier)

A fines del año 2004 comienza a funcionar en la Escuela Hospitalaria Nº 2 “Juan P, Garrahan”, el “Taller de Fotografía Estenopeica”, en el área de Educación Tecnológica, para Adolescentes internados y/o ambulatorios. Desde el comienzo del taller, uno de los mayores inconvenientes que se presentó, además de la falta de presupuesto y un lugar físico para el laboratorio, fue la falta de máquinas fotográficas para las prácticas. Algunos chicos comenzaban a construirlas pero eran dados de alta, y/o volvían a su lugar de origen, otros, por su patología (aislamiento, problemas motrices, etc.) no podían construirlas y recibían solo la parte teórica, sin poder completar todos los contenidos del taller.
Es así que surge la idea de fabricar una cámara estenopeica en serie, para que todos los alumnos puedan participar de su construcción y con los recursos que brinda el hospital.
Luego de 2 años de interminables pruebas, diseños, bocetos y prototipos, se comienza a fabricar la “LUKA 155”, cámara de la cual se llevan fabricadas hasta la fecha más de 300 unidades.
La “Luka 155” lleva su nombre en reconocimiento al alumno Lucas Masa, quien fuera el primer alumno egresado del taller. Es una cámara construida en serie, (se fabricaron herramientas especiales para su construcción), está construida en un 90 % con material de descarte del hospital y sus características técnicas son:
Nº f 256
DF = 100 mm.
Para formato de papel: 8,9 x 12,7 cm.
Indicador de carga a color.
Tabla de tiempo de exposición para ASA 6
Luca posando con una cámara
Los chicos haciendo fotografías...






Fotografía intervenida (actividad integrada con otras áreas de enseñanza)
Martes 20 de Octubre
LA FOTOGRAFÍA EN LAS ANTÍPODAS DE LA INSTANTÁNEA
La fotografía estenopeica en la post-historia de la fotografía:
Imagen y temporalidad.
por Viviana Saavedra
Viviana Saavedra
Introducción
Uno de los rasgos más distintivos de la fotografía estenopeica, en cuanto al manejo del tiempo se refiere, es la cancelación de la inmediatez de la imagen para concentrarse en el decurso del proceso fotográfico y aprehenderlo en su totalidad. Haciendo un recorrido que obliga a detenerse en cada instancia del camino hacia la imagen, lo innegable es que la fotografía estenopeica se arraiga en el manejo de elementos trascendentales: la luz, la oscuridad y con ellas el tiempo como factor que las determina y controla.
La fotografía se da una oportunidad de aproximarse a sus orígenes conectándose con aquellos remotos primeros intentos de captar las sombras, de poner en funcionamiento sus primarios mecanismos, de retrotraerse al estadio del espejo para observarse y reconocerse a sí misma en los elementos más arcaicos que la constituyen. También nosotros tenemos la oportunidad de que ella nos mire a nosotros, sus sombras fugaces, obligándonos a aquietar el vértigo del oleaje visual que olvida los procesos y lograr que nos detengamos en un ineludible paréntesis de tiempo.
Desarrollo
Es interesante observar el fenómeno de constante expansión de la fotografía estenopeica en un tiempo en que la proliferación de imágenes ha llegado más allá de los límites imaginables. La irrupción de lo digital ha desatado una crisis que conduce a un cambio radical cuyas consecuencias todavía son aún difíciles de determinar. Transitamos por la oscuridad del momento vivido, tal como lo señala Ernst Bloch, somos parte de la historia que sucede, nuestro momento no gana visibilidad durante su propio tiempo y permanecerá oscuro hasta que aparezca retrospectivamente en la memoria, como historia.[1] De todos modos las primeras reacciones ante la ruptura suceden y la proliferación de ciertas poéticas aflora como réplica a esta crisis de cambio.Situando en paralelo otro tipo de ruptura, que ya puede ser observada como parte de la historia, podríamos hacer una analogía con los cambios, también radicales, que sucedieron en el campo del arte en la segunda mitad del siglo XX. El teórico de arte Arthur Danto se refiere a La muerte del arte[2] señalando que un tipo de narrativa había llegado a su fin en relación a la ruptura que surge de las agudas diferencias entre el arte moderno y el arte contemporáneo. El arte moderno estuvo signado por un tipo de pintura que abandona la mímesis para acercarse a la abstracción, es pura materia palpable y objeto de experiencia estética directa. El arte contemporáneo tiene como rasgo más característico “la emergencia de laimagen apropiada” y la condición de que “no hay imperativos a priori sobre el aspecto de las obras de arte, sino que pueden ser cualquier cosa”, incluso la obra puede estar ausente y ser solamente una idea que invita a la reflexión filosófica. Señala Danto: “De la misma manera que ¨moderno¨ no es simplemente un concepto temporal que significa ¨lo más reciente¨, tampoco ¨contemporáneo¨ es meramente un término temporal que significa cualquier cosa que tenga lugar en el presente.” Es decir, los términos moderno y contemporáneo no se refieren a meros cambios estilísticos sino que dan cuenta de tipos de narrativa que determinan “el ascenso a un nuevo nivel de consciencia”. Contemporáneo implica entonces una “estructura histórica”. Danto prefiere denominar a este tipo de arte post-histórico, ya que rompe por completo con el gran relato que la pintura había establecido en la Modernidad. Del mismo modo podríamos aplicar el término post- historia al campo de la fotografía a partir del quiebre provocado por el advenimiento de la fotografía digital y el consiguiente cambio de paradigma en relación a la fotografía tradicional. El trueque en las condiciones de producción de la fotografía con el pasaje del soporte químico al soporte digital determina también un cambio radical en lo que a narrativa y producción de significado se refiere exigiendo también un nuevo nivel de conciencia. Entre otras cuestiones la fotografía estenopeica se ubica en el extremo opuesto de la fotografía digital al determinar un tipo de poética que pone el acento en el proceso estableciéndose como contrapartida de la inmediatez digital, asimismo, se aparta radicalmente de la fugacidad del instante y se coloca en un territorio de acción en el que le es posible rescatar las nociones temporales de momento y duración.
René Thoreau Bruckner toma en su artículo “el concepto bergsoniano de duración junto con lo que podría ser considerado su antagonista decisivo, el instante fotográfico.” “La palabra latina momentum significa un período de tiempo durante el cual algo sucede…sugiere un ahora en flujo, en movimiento…El momento ayuda a enfatizar la cualidad de tiempo…como opuesto al instante, ofrece una articulación de la presencia sin necesidad de abstraer violentamente el ahora del flujo de la duración.”[3] El proceso que lleva implícito la fotografía estenopeica supone diversos desplazamientos que implican atravesar tiempo y espacio poniendo en acto ese ahora en flujo en contraposición al tiempo abstracto de la captación del instante. Volviendo a los orígenes de la fotografía y rescatando el mito fundador de la imagen también se hacen presentes aquí estas mociones de momento y duración. La historia, contada por Plinio en su Historia Naturalis, está referida a una joven enamorada que, para conservar la imagen del ser amado que debe partir, dibuja el contorno de su sombra proyectada por la luz de una vela.[4] La imagen se origina en el deseo de conservar aquello que estará ausente y, para lograrla, existe un lapso de tiempo necesario. Es como si se tratara del desarrollo de una escena teatral. La sombra, fugaz por naturaleza (un index[5], al igual que la fotografía), debe someterse a la duración del momento para poder ser captada.
Walter Benjamin, en su célebre texto La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica[6], introduce el concepto de aura definiéndola como “una trama muy especial de tiempo y espacio: la irrepetible aparición de una lejanía, por cerca que pueda hallarse”. El aura se relaciona con la noción de autenticidad y es degradada, para Benjamin, por la utilización de los medios de reproducción masiva de la imagen y por el avance de la técnica fotográfica que reduce a una instantánea el ritual que funda la unicidad de la obra. En relación con este concepto Benjamin realiza una crítica a las fotografías posteriores a los primeros diez años desde su invención. Declara que la necesidad de largas exposiciones en las primeras fotografías inducía a aquellos que eran retratados a vivir no fuera, sino dentro del instante, para Benjamin “ese tiempo representa el vínculo de la fotografía con el alma, la fuente del aura de la imagen”[7]. Se produce entonces un contraste decisivo “con los aspectos de una instantánea” provocadora de un “entorno alterado” [8] que aleja a la imagen de su condición aurática. Es como si la inmediatez, para el autor, tuviera el poder de alterar la imagen ultrajándola, dándole permiso al azar para intervenir y corromperla. Una vez más duración y momento suman al momento de forjar una imagen.
Conclusión
Hacer fotografía estenopeica se vincula con el deseo de imágenes, con un anhelo de concebir la fotografía que se equipara con el de aquellos pacientes pioneros que desde fines del siglo XVIII perseguían fijar las imágenes de la camera oscura.
Incluso podríamos arriesgar un poco más y designar como ritual a todo el proceso de obtención de la imagen y rescatar su valor de culto. Incluso, yendo más lejos aún, Henry Fox Talbot, uno de los inventores de la fotografía que con sus llamados dibujos fotogénicos sentó las bases para su posterior desarrollo, declaraba: “La más transitoria de las cosas, una sombra, el emblema de todo lo que es fugaz y momentáneo, puede ser encadenado por los hechizos de nuestra magia natural y puede ser fijada para siempre…”[9]
La aparición de esa lejanía que menciona Benjamin trae al presente ese aura tan especial que la fotografía estenopeica posee. En su calidad de huella luminosa dilatada, acrecentada por la naturaleza de su proceso, pone en relación a la fotografía con las nociones más primarias que la colocan más en el campo de la ontología que el de la estética, tal como sostiene Joan Fontcuberta.[10]
[1] cfr.Thoreau Bruckner, René. El instante y la oscuridad: el momentum del cine. Revista Estudios Visuales # 6, enero 2009. Disponible en: http://www.estudiosvisuales.net/revista/pdf/num6/thoreau-bruckner_EV6.pdf
[2] cfr. Danto, Arthur. Después del fin del arte. El arte contemporáneo y el linde de la historia. Paidós. Buenos Aires, 2003.
[3] Op. cit. Thoreau Bruckner, René.
[4] Cfr. Stoichita, Víctor. Breve historia de la sombra. Siruela, Madrid, 1997.
[5] En el sentido de Peirce: “Un índice es un signo o una representación que remite a su objeto no tanto porque exista alguna similitud o analogía con él ni porque esté asociado con los caracteres generales que dicho objeto posee, sino porque está conectado dinámicamente (y también espacialmente) tanto con el objeto individual como con los sentidos o la memoria de la persona para la cual sirve de signo.” Cfr. Krauss Rosalind. Lo Fotográfico. Por una teoría de los desplazamientos. Gustavo Gilli. Barcelona, 2002. Ver también: Dubois, Philippe, El acto fotográfico. De la representación a la recepción. Paidos, Barcelona, 1994.
[6] Benjamin, Walter. Sobre la fotografía. Pre-Textos. Valencia, 2004.
[7] Op. cit., Thoreau Bruckner, René.
[8] Pequeña historia de la fotografía. En: op. cit., Benjamin, Walter.
[9] Batchen, Geoffrey. Arder en deseos. La concepción de la fotografía. Gustavo Gilli. Barcelona, 2004.
[10] Fontcuberta, Joan. El beso de judas. Fotografía y verdad. Gustavo Gilli. Barcelona, 2004.
Bibliografía
· Thoreau Bruckner, René. El instante y la oscuridad: el momentum del cine. Revista Estudios Visuales # 6, enero 2009. Disponible en: http://www.estudiosvisuales.net/revista/pdf/num6/thoreau-bruckner_EV6.pdf
· Danto, Arthur. Después del fin del arte. El arte contemporáneo y el linde de la historia. Paidós. Buenos Aires, 2003.
· Stoichita, Víctor. Breve historia de la sombra. Siruela. Madrid, 1997.
· Krauss, Rosalind. Lo Fotográfico. Por una teoría de los desplazamientos. Gustavo Gilli. Barcelona, 2002
· Dubois, Philippe, El acto fotográfico. De la representación a la recepción. Paidos. Barcelona, 1994.
· Benjamin, Walter. Sobre la fotografía. Pre-Textos. Valencia, 2004.
· Batchen, Geoffrey. Arder en deseos. La concepción de la fotografía. Gustavo Gilli. Barcelona, 2004.
· Fontcuberta, Joan. El beso de judas. Fotografía y verdad. Gustavo Gilli. Barcelona, 2004.